blog La mujer en la Bauhaus

La mujer en la Bauhaus, la obra olvidada

La mujer en la Bauhaus y cómo hizo un aporte importante en la construcción de la innovadora escuela vanguardista. Dados los años que corrían, comienzos del siglo XX, era todo un logro su introducción en la citada institución académica.

La mujer en la Bauhaus estuvo muy presente en todas las actividades, aquí una foto de sus actividades físicas junto a otros estudiantes.
Grupo de estudiantes de la Bauhaus

No obstante, la discriminación estuvo muy presente relegando talentos femeninos a las disciplinas consideradas menores dentro de su pluralidad de propuestas y enseñanzas.

Tapiz de Gunta Stolzl, precioso colorido y representante de la mujer en la Bauhaus.
Gunta Stolzl, tapiz de 1927

Para muchos de nuestros contemporáneos, diseños ideados por las mujeres de éste movimiento artístico pasan, aún hoy, por ser atribuidos a los hombres a los que acompañaron. Ya fuera como esposas, colegas o colaboradoras.

Fotografía de  Julia Mohaly en la que la fotografiada es otra de las mujeres de la Bauhaus, Otti Berger.
Fotografía de Julia Moholy: retrato de Otti Berger

Sin embargo para entender como se fraguó esta escuela y cómo rompió con los cánones establecidos, vamos inevitablemente a recurrir a un esbozo de sus pretensiones en la clave histórica que se merece.

Autorretrato de la fotógrafa Gertrud Arndt, ejemplo de la mujer en la Bauhaus.
Gertrud Arndt, autorretrato

El origen de la Bauhaus

La bauhaus fue una escuela creada en Alemania, en 1919 en la ciudad de Weimar. En ella se reunían la enseñanza de la arquitectura, el diseño, la plástica y la artesanía. El primer paso fue dado por Walter Gropius, arquitecto alemán, que se convirtió en su director e ideólogo.

Pintura de Moholy-Nagy, profesor de la escuela y director del taller de metal, de origen húngaro.
Lászlo Moholy-Nagy, pintura

En principio y como piedra angular se originó la escuela de arquitectura y diseño. Simultáneamente se fusionaron las bellas artes y poco después las artes aplicadas de la desaparecida escuela de Weimar.

Pintura de Wassily Kandinsky, profesor ilustre de la escuela de la Bauhaus, gran teórico de origen ruso.
Wassily Kandinsky, «Amarillo rojo azul»

Talentos artísticos como docentes

Con mucho acierto Gropius designó a profesores de elevado talento como Gerhard Marcks, Lyonel Feininger, Johannes Itten, Paul Klee, Oskar Schlemmer, Wassily Kandinsky y Lászlo Moholy-Nagy.

Hermosa pintura del alemán Paul Klee.
Paul Klee, pintura «Lo principal y sus desvíos» 1929

Cuotas para el ingreso de las mujeres en la Bauhaus

Como consecuencia, la escuela de Weimar se convirtió en un imán para los estudiantes nacionales e internacionales. Hubo incluso que poner cuotas para recibir la gran demanda del alumnado, tanto el de las féminas como el de estudiantes internacionales.

Pintura de Johannes Itten de 1916, actualmente en el museo Tyssen de Madrid. "Grupo de casas en primavera"
Johannes Itten, «Grupo de casas en primavera»1916

Máximo valor a la capacidad individual tanto de hombres como de la mujer en la Bauhaus

La teoría académica quedó relegada ya que la Bauhaus se basó en un concepto pluralista, concediendo el máximo valor a las capacidades propias de los estudiantes. Los métodos creativos y el desarrollo individual se convirtieron en su eje central.

Pintura de Kandinsky de hermosos colores.
Wassily Kandinsky, «Imagen brillante»

Para ello crearon un curso preliminar de un semestre de prueba, donde se comprobaba la habilidad de los estudiantes. Durante estos primeros meses, se enseñaban los fundamentos del diseño y de la artesanía.

Pintura famosa de Kandinsky "La montaña azul"
Wassily Kandinsky, «La montaña azul»

No se necesitaban requisitos académicos, más allá del talento propio, tampoco importaba la nacionalidad o el sexo, ya que el objetivo real del programa educativo consistía en el trabajo colaborativo.

Pintura de Lyonel Feininger con su estilo característico.
Lyonel Feininger, pintura

La síntesis del arte

Gropius concibió la idea de «la síntesis del arte» para la construcción de un edificio representativo. Todos los talleres debían contribuir, es decir colaborar directamente en su elaboración.

Composición nº 41 por Wassily Kandinsky, abstracción geométrica.
Wassily Kandinsky, «Composición nº 8»

El ser humano, para Gropius, debía estar en el centro de todos los anhelos y esfuerzos de la escuela de la Bauhaus.

Escultura de Oskar Schlemmer profesor y del movimiento Bauhaus.
Oskar Schlemmer, escultura

Como no podía ser de otra forma se reunieron todas las artes, desde la pintura y la escultura, a la fotografía o la escenografía.

La importancia social del movimiento Bauhaus y su contribución al mundo artístico, hizo que un siglo después, todavía perduren tanto su concepto ideal del arte, como la aplicación de éste en la expresión plástica.

Escultura de diseño de Lászlo Moholy-Nagy.
Lászlo Moholy-Nagy, diseño de escultura

Teatro de integración: escenografía

Otra fundamental característica fue su talentoso taller de teatro de integración. La mujer en la Bauhaus especialmente en este campo estuvo muy presente. Su fusión con las artes visuales y escénicas, por tanto interdisciplinar, le convirtió en el teatro más vanguardista de la época.

Diseño de Oskar Schlemmer para escenografía, profesor de la escuela de la Bauhaus.
Diseño escenográfico de Oskar Schlemmer

La originalidad de su escenografía es patente en las imágenes que os ofrezco. Se puede observar la presencia femenina en las mismas.

Imagen escenográfica creada por Oskar Schlemmer.
Oskar Schlemmer, escenografía

El espíritu del despertar

La escuela representaba el espíritu del despertar, un nuevo comienzo para construir cultura, con elementos muy visionarios en aquella época. Para Gropius el arte debía desempeñar una función social y además no debía existir división entre las disciplinas consideradas como artesanía.

Pintura de Paul Klee, "Castillo y sol", profesor que dejó su semilla en la Bauhaus.
Paul Klee «Castillo y sol»

La bauhaus fue una revolución intelectual dentro de una Alemania muy dividida políticamente. Para la derecha alemana la idea de la bauhaus era utópica y bolchevique, transgresora y liberal.

Pintura de Kandinsky llamado "Campo de lluvia", profesor en la Bauhaus.
Wassily Kandinsky «Campo con lluvia»

Walter Gropius y más concretamente la Bauhaus en su conjunto, ambicionaron que las disciplinas artísticas invadiesen la vida de los ciudadanos, en la realidad práctica. Como un vehículo socializador de la cultura, siendo el arte su eje central.

Diseño de lámpara de mesa creado por Christian Deli que se sigue fabricando en la actualidad.
Diseño de lámpara de sobre mesa de Christian Deli, de fabricación actual.

De tal manera, su afán para llegar a la población, les hizo considerar los procesos industriales y en cadena. Por lo cuál y gracias a la difusión de sus productos de diseño, su icónica implantación se hace todavía visible hoy en día.

Serie de mesas de distinto tamaño y color que se embuten unas debajo de otras.
Mesas Laccio en madera diseño de Marcel Breuer

Enfoque pragmático de la Bauhaus

Los inicios de la bauhaus de Weimar tuvieron claramente una influencia expresionista, tal vez por la gran permeabilidad de éste movimiento sobre los artistas de la Bauhaus. Probablemente profesores como Johannes Itten y su gusto por el propio expresionismo y lo exotérico contribuyeran a ello.

Dibujo expresionista de Lyonel Feininger, uno de los profesores de la Bauhaus.
Lyonel Feininger, dibujo

Pero en 1923 se cambia la dirección de la Bauhaus recayendo en manos del holandés Theo Van Doesburg, miembro del grupo Stijl. La influencia de la nueva dirección fue decisiva en el devenir de rumbo de la escuela.

Pintura colorista de Paul Klee, estimulante profesor de la Bauhaus.
Paul Klee, «Jardín»

Las demandas del mundo tecnológico

En dichas circunstancias prevaleció un enfoque pragmático y funcionalista, encaminado a las demandas del mundo tecnológico y orientado a la productividad.

Sello de producción de la Bauhaus, diseñado por Peter Roehl Karl.
Sello de producción diseño de Peter Roehl Karl

Con ésta nueva dirección se produjo un aumento claro de producción y distribución, manifestado en clásicos del diseño como la lámpara denominada «bauhaus» de Jucker y Wagenfeld.

Diseño de lámpara llamada "bauhaus" a cargo de Jucker y Wagenfeld.
Lámpara «bauhaus» de sobre mesa diseño de Jucker y Wagenfeld

En éste contexto fue construido el «Haus am Horn» como primer testimonio arquitectónico colaborativo de la primera Bauhaus de Weimar en 1923.

Primer modelo de arquitectura colaborativa de la bauhaus, de 1923, "Haus am Horn"
Primer modelo de «Haus am Horn» 1923

El estilo internacional

La propuesta de Gropius de un «estilo internacional», como vehículo para convertir el arte en un factor determinante del progreso y de la colaboración entre los pueblos.

Silla icónica de la bauhaus diseñada por Marcel Breuer, denominada "Wassily", en honor a Kandinsky.
Silla «Wassily» diseño de Marcel Breuer

Las iniciativas de Walter Gropius de igualdad entre sexos, entre pueblos, entre humanos en definitiva, no solo fueron vanguardistas y modernas en aquel momento. El «estilo internacional», su concepto, sigue estando vigente hoy en día un siglo después.

Cambio de sede de la Bauhaus

Siempre a favor de una reconstrucción de las grandes contradicciones sociales y para poder sentar las bases de una armonía entre la existencia del hombre y la productividad.

Escultura en forma de árbol de color a base de la utilización de cristales, creación de Johannes Itten.
Johannes Itten

Pero en 1924, el gobierno entrante de derechas, reduce la dotación de presupuesto a la mitad, al igual que la contratación de docentes tras las numerosas cancelaciones de plantilla.

Preciosa pintura de Paul Klee, llamada "Garden", osea jardín.
Paul Klee, «Garden»

Gropius y los docentes que quedaron, renunciaron a sus cargos en un acto de solidaridad y de autoafirmación. Pero entonces un abultado número de ciudades, se mostraron muy interesadas en que la nueva sede y hogar de la Bauhaus se instalara en su territorio.

Combinación de dos mesas superpuestas de salón y móviles. Diseño de Marcel Breuer, mesas "Laccio" 1924.
Mesa Laccio, 1924 diseño de Marcel Breuer

Finalmente se decantaron por Dessau y Gropius donó 160 productos fabricados en los talleres de Weimar a la colección del estado. Hoy en día la colección de Weimar sigue siendo la más importante y numerosa de los productos de la Bauhaus.

Maqueta del edificio de la Bauhaus en Dessau.
Maqueta del edificio de la Bauhaus de Dessau

La mujer en la Bauhaus una presencia imprescindible

La Bauhaus fue de las primeras y pocas instituciones que dieron acceso a la mujer dentro su comunidad educativa. La aceptación por cualificación dentro de su programa, era una auténtica novedad.

Diseño textil de Anni Albers, una de las luchadoras de la Bauhaus.
Anni Albers impresionante composición y diseño.

Contar con la mujer dentro de la Bauhaus contribuyó a esa revolución del pensamiento crítico que se suponía necesaria para el desarrollo de la escuela. Ya que la Bauhaus cambió el concepto creativo y artístico del mundo desarrollado de la época.

Mujeres en el tejado del edificio Bauhaus, en acción, fotografía de Katt Both.
«Mujeres en acción» fotografía de Katt Both

Sin el aporte femenino, esa transformación en el lenguaje plástico, no hubiera alcanzado su plenitud.

Tapiz geométrico propio de la Bauhaus y sus mujeres, de Benita Koch-Otte.
Benita Koch-Otte, tapiz geométrico con matices tribales.

De cualquier manera, una vez dentro de la escuela gracias a la capacidad personal de cada una, el machismo imperante consiguió que no fuesen tratadas como sus homólogos masculinos.

Diseño textil de Gertrud Arndt, ejemplo de la mujer en la Bauhaus, de cuadros de colores.
Gertrud Arndt diseño textil

No obstante esa pasión por conquistar los espacios reservados para los hombres, originó una gran ola de artesanas y artistas modernas. Su afán y su empeño, hicieron que su contribución fuera verdaderamente significativa, pese a ser eclipsada y poco reconocida dentro del propio movimiento Bauhaus.

Otro diseño de la mujer en la Bauhaus, silla Brno por Lilly Reich.
Silla Brno diseño de Lilly Reich

El refugio de la mujer en la Bauhaus

Las presiones masculinas consiguieron que el refugio para las mujeres de la Bauhaus, se centrara principalmente en los talleres textiles y cerámicos. La arquitectura, el diseño industrial o la escultura estaban monopolizados por los hombres.

Taller textil y sus mujeres, Bauhaus, fotografía de Katt Both.
«Las mujeres de la escuela Bauhaus» fotografía de Katt Both
Precioso diseño de Gunta Stolzl, una de las mujeres directoras del taller textil de la Bauhaus.
Gunta Stolzl, tapiz

Pero esos vetos e imposiciones no impidieron el desarrollo creativo de éstas pioneras y valientes luchadoras, que transgredían los conceptos y consensos establecidos por el mundo masculino.

Su aporte al mundo del arte fue decisivo e injustamente eclipsado, sin poner en su justo valor y olvidado durante demasiadas generaciones.

Por ese motivo conviene empezar a ser justos con la memoria que se merecen, aunque sea un siglo después.

Marianne Brandt la mujer que dirigió el taller del metal en la Bauhaus

Fotografía de Marianne Brandt una de la mujeres de la Bauhaus.
Marianne Brandt

Fue la primera mujer en dirigir el taller del metal de la escuela Bauhaus. Fue ingeniera industrial, fotógrafa y pintora. Inició sus estudios de pintura y escultura en la escuela de Bellas Artes de Weimar en 1911. Se dedicó a la pintura unos años, hasta ingresar en la Bauhaus como estudiante en 1923.

Conjunto de piezas de servicio de café y té diseño de Marianne Brandt, mujer de la Bauhaus.
Conjunto de servicio de café y de té diseñado por Marianne Brandt

Como casi todas las mujeres, ingresó en los talleres textiles donde estaría un tiempo, a cargo en aquel momento, de la dirección de Gunta Stolzl.

Pero gracias a la insistencia contumaz y su gran talento consiguió introducirse en el taller de metal. Su director, el diseñador húngaro Lászlo Moholy-Nagy, comprendió su gran capacidad y la admitió dentro de su enseñanza.

Cenicero diseñado por Marianne Brandt, rompiendo los cánones estéticos establecidos.
Cenicero de diseño de Marianne Brandt

Tras la marcha de su mentor, se convirtió en la directora del taller en 1928, no sin la reticencia de sus compañeros y profesores de la Bauhaus. Los celos e inseguridad que causó dentro de la comunidad masculina, hicieron que durara poco más de un año.

Icónica tetera diseñada por Marianne Brandt para la Bauhaus en 1924.
Tetera diseñada por Marianne Brandt en 1924

Las presiones a las que se vio sometida consiguieron que abandonara la Bauhaus y se marchara a Berlín para formar parte y colaborar en el estudio de Walter Gropius. Esta colaboración duraría hasta la implantación del nazismo en 1933.

Margarete Heymann ceramista y diseñadora

Fotografía de una de las mujeres de la Bauhaus, ceramista y diseñadora, Margarete Heymann.
Margarete Heymann

Fue una destacada ceramista pero se vio muy frustrada por las limitaciones que la administración le imponía. De tal manera, consiguió brillar por ella misma abriendo su propio taller y fuera de la Bauhaus.

Como el caso de Margarete Heymann hay muchos otros en los que las mujeres que estudiaron y se graduaron en la Bauhaus, no encontraron la aceptación que se merecían dado su talento como creadoras.

Precioso diseño de jarras de café o té en metal.
Diseño en metal de Margarete Heymann

Como ejemplo comparto unas hermosas piezas tanto en cerámica como en metal, para uno de sus más conocidos diseños.

Diseño cerámico en azul turquesa de juego de café, por Margarete Heymann, mujer de la Bauhaus.
Diseño de Margarete Heymann

La sensibilidad con la que la mujer en la Bauhaus acometió su trabajo, marcó los designios estéticos de la escuela. Apareció la sinuosidad, lo sensitivo, lo intuitivo y dotó a la innovadora Bauhaus, de mayores capacidades creativas para su desarrollo.

En definitiva, la aportación de la mujer Bauhaus, contribuyó decisivamente en la prosperidad de la escuela, en su conformación y en la proyección que tuvo hacia el futuro del arte.

Gunta Stolzl la mujer que dirigió el taller textil en la Bauhaus

Fotografía de Gunta Stolzl, diseñadora de textiles y directora del taller de la Bauhaus.
Gunta Stolzl

Fue de las primeras mujeres en ingresar en 1919 en la Bauhaus. Su verdadero interés estaba centrado en las artes plásticas. Pero como era de prever el destino le tenía preparado el taller textil.

Diseño geométrico de tela de Gunta Stolzl.
Diseño de tela de Gunta Stolzl

Colaboró con intensidad en la creación de tapicerías de los diseños de muebles de Marcel Breuer. Consiguió dirigir el taller de textiles y enseñar a otras muchas jóvenes interesadas en este método creativo. Se casó con un compañero de la Bauhaus, arquitecto judío, lo que provocó desafortunados incidentes en su vida, como docente y de manera personal.

Diseño de Gunta Stolzl de preciosos colores.
Diseño textil de Gunta Stolzl.

Con la llegada del crudo nazismo, Gunta y su familia tuvieron que huir a Suiza. Allí abrió su propio estudio como diseñadora textil.

Anni Albers la poetisa de los telares, la más reconocida mujer de la Bauhaus

Fotografía de Anni Albers, trabajando en su telar.
Anni Albers

Estudió Artes y Oficios en Hamburgo. En 1922 ingresó en el taller textil de la Bauhaus.

Diseño textil de estructura geométrica por Anni Albers.
Diseño geométrico de Anni Albers

Su dedicación en el arte de tejer le hizo construir bellos patrones de abstracción geométrica. Su original trabajo no impidió que investigara las propiedades físicas de ciertos tejidos y su combinación. Esta labor investigadora será continuada en su territorio de adopción.

Otro diseño textil de Anni Albers, una de las más reconocidas mujeres de la Bauhaus.
Diseño textil de Anni Albers

En 1933 tuvo que emigrar forzada por el nazismo. Se instaló en Estados Unidos como tantos otros del vanguardismo de su época. En el nuevo continente abrió su propio estudio y trabajó colaborando con compañías internacionales de diseño.

Precioso diseño textil en azul y rojo de Anni Albers.
Diseño geométrico de Anni Albers

En su trayectoria americana consiguió ser la primera mujer de la Bauhaus reconocida como un valor artístico del movimiento vanguardista al que pertenecía. El exilio americano la encumbró. Sus trabajos y creaciones fueron aplaudidos, al margen del sexo que representaba, en el nuevo continente.

Detalle de una de las creaciones textiles de Anni Albers.
Detalle de diseño textil de Anni Albers

En 1949 el Moma de Nueva York la reconoció como la poetisa de los telares, concediéndole una exposición individual, que la colocó en la cúspide del mundo artístico.

Gertrud Arndt o el autorretrato de la mujer en la Bauhaus

Fotografía de Gertrud Arndt, autorretrato. Fotógrafa de la Bauhaus.
Gertrud Arndt

Ganó una beca de arquitectura para ingresar en la Bauhaus, pero la administración le negó esa posibilidad. De hecho no pudo realizar los estudios que deseaba hacer y la introdujeron directamente en el taller textil.

Autorretrato de sus muchas series de Gertrud Arndt.

Una vez concluidos sus estudios y ya graduada, jamás volvió a practicar éste diseño. Toda su energía la dedicó al mundo de la fotografía. Es bien conocida por sus numerosos autorretratos. En ellos se percibe su capacidad para mostrarse a ella misma sin complejos, y en aptitudes muy teatrales. Realizó muchas series de autorretratos de las que os ofrezco una muestra.

Otro autorretrato magnífico de la brillante Gertrud Arndt.
Autorretrato de Gertrud Arndt.

Lilly Reich la diseñadora de la Bauhaus eclipsada por su compañero

Fotografía de Lilly Reich, diseñadora de la Bauhaus eclipsada por su marido.
Lilly Reich la diseñadora eclipsada

Fue un gran talento de la escuela de la Bauhaus. Realmente su trabajo fue adjudicado a su marido Mies van der Rohe, durante demasiadas décadas. Ella, humildemente colaboraba en todos los proyectos de su afamado compañero.

Sillón "Kubus" diseñado por Lilly Reich.
Sillón «Kubus» diseño de Lilly Reich

Después de analizar detenidamente sus colaboraciones, se descubre que una parte importante del prestigio del marido se debe a la inteligencia plástica de Lilly Reich.

Emblemático diseño de Lilly Reich, la silla "Barcelona"
Silla y reposapiés «Barcelona» por Lilly Reich

A ésta conclusión se ha llegado tras comprobar que la citada diseñadora firmaba sus proyectos, simplemente con sus iniciales. L. R. fue su sello y está presente en muchos de los diseños industriales, y arquitectónicos atribuidos por la historia del arte a su marido.

Diseño de banco o reposapiés modelo "Kubus" por Lilly Reich.
Modelo «Kubus» diseño de Lilly Reich.

Llegó a ser la directora, dentro de la Bauhaus, del departamento de diseño de interiores. El «Café de terciopelo y seda» es demostrativo de este momento de su historia.

Café de terciopelo y seda, instalación diseñada por Lilly Reich.
Instalación del «Café de terciopelo y seda» diseño de Lilly Reich.

Además fue la responsable de diseños emblemáticos de la Bauhaus, como la silla Brno y la silla Barcelona.

Maqueta del pabellón alemán de Barcelona de Van der Rohe y Lilly Reich.
Pabellón alemán de Barcelona

Colaboró directamente en el Pabellón alemán de la exposición Internacional de Barcelona, en la casa Tugendhat, la casa Lange y otras cuantas más, firmadas por su compañero.

Maqueta de la casa Tungendaht, diseño de colaboración entre Van Der Rohe y Lilly Reich.
Villa de Tungendaht por Van Der Rohe y Lilly Reich.

Lucia Schulz (Moholy) la fotógrafa de la Bauhaus, escritora y critica de arte

Autorretrato de Lucia Moholy, primer plano.
Autorretrato de Lucia Moholy

Lucía Schulz (Moholy) nació en Praga, una de las mayores ciudades del imperio austrohúngaro. Realizó en la universidad de su ciudad natal, los estudios de filosofía e historia del arte, durante la primera década del siglo XX. Atraída por la envergadura del proyecto de Gropius, por la idea de esa síntesis del arte o por ese espíritu del despertar. Sin dudarlo se trasladó, como otros tantos estudiantes concienciados de su época, a engrosar las filas de una propuesta tan interesante, desde el punto de vista artístico y social.

Casas de los profesores de la Bauhaus en Dessau, fotografía de Lucia Moholy.
Casas de los profesores de la Bauhaus de Dessau por Lucia Moholy

Documentación gráfica de Dessau

Mujer dotada de gran capacidad intelectual, culta y comprometida, en los años veinte entra en la Bauhaus de Weimar. Gracias a ella se documentó gráficamente la vida cotidiana de la escuela.

Escaleras interiores de la Bauhaus de Dessau por Lucia Moholy.
Interior de la escuela de Dessau por Lucia Moholy

El trabajo de documentación que realizó es de inestimable valor. Las fotografías de la construcción de todo el edificio Bauhaus, desde el origen a su resultado final, pasando por los diferentes estados, tanto de aciertos como de errores enmendados.

Fotografió todo el proceso de creación de la nueva sede de Dessau, los trabajos resultantes de los distintos talleres, a sus propios compañeros, las fiestas y la vida propia de la Bauhaus.

Trabajo del taller del metal de la Bauhaus, con una jarra y un cenicero. Fotografía de Lucia Moholy.
fotografía de trabajo del taller del metal diseño de Friedl Dicker.

Los trabajos de sus compañeros de distintos talleres fueron reflejados por Lucia en sus fotografías que a la vez se han convertido en documentos gráficos e históricos.

Transeuntes de una calle en veladura, superposición de fotografías.
Fotografía de espectros de Lucia Moholy

Estuvo casada con el artista y profesor de la escuela Lászlo Moholy-Nagy del que adoptó su apellido. Sus inquietudes artísticas e intelectuales provocaron en ella un gusto y una gran capacidad para la escritura y la crítica artística. Estas serían una constante a lo largo de toda su vida.

Composición fotográfica con mujer que a su vez hace una fotografía y reflejada en un espejo.
Composición fotográfica de Lucia Moholy

La «Nueva objetividad»

Para Lucia Moholy la fotografía debía encarnar la denominada «Nueva objetividad». Sus retratos de primeros planos muy próximos, permitían captar la verdadera expresión de los modelos.

Retrato de Walter Gropius pensativo agarrándose la cara con las manos, primer plano. Por Lucía Moholy.
Retrato de Walter Gropius por Lucia Moholy

En sus retratos se concedía un espacio claro a la autorepresentación, dejando un poco de lado la visión subjetiva del artista.

Retrato de Lászlo Moholy-Nagy realizado por Lucia Schulz, enfocado el segundo plano y desenfocada la mano que aparece en el primero.
Retrato de Lászlo Moholy-Nagy por Lucia Moholy

Además repintaba sus fotografías para potenciar los claroscuros y dotarlas de mayor expresividad plástica. Era muy consciente de la capacidad comunicativa del arte de la fotografía.

Pasillo del edificio Bauhaus con distorsión óptica.
Pasillo interior del edificio Bauhaus de Dessau, por Lucia Moholy

El juego experimental

En ellas introducía elementos y veladuras, construyendo todo un juego experimental, que potenciaba la plasticidad de sus imágenes.

Fotografía de Otti Berger fusionada con el edificio Bauhaus, veladura muy especial.
Fotografía de Otti Berger por Lucia Mohaly

Hacía primeros planos, con ángulos complicados, abstracción, además de distorsiones ópticas. Utilizaba para conseguirlo variadas técnicas que le permitieran expresar su lenguaje particular.

Declaradamente atea y judía, una vez alcanzado el poder el nazismo, se vio obligada a abandonar Alemania, trasladándose a Estados Unidos donde siguió con su labor profesional.

Fotografía de plano cercano de mujer joven, por Lucia Mohaly.
Retrato de mujer joven por Lucia Moholy

Escribió mucha crítica de arte y colaboró para numerosas publicaciones. También trabajó para la UNESCO en diferentes proyectos. Finalmente regresó a Europa afincándose en Suiza e instalándose en la ciudad de Zurich donde acabaría sus días.

Alli Friedl Dicker-Brandeis la mujer de la Bauhaus asesinada en Auschwitz

Friedl Dicker-Brandeis

Nacida en Viena fue una artista multidisciplinar, arquitecta, fotógrafa, diseñadora de mobiliario y textiles, y educadora. De mente inquieta y de una gran capacidad creativa.

Ingresó en la Bauhaus en 1919, de la mano de Johannes Itten con otros cuantos de sus alumnos, atraídos por la idea de Gropius y para formar parte del movimiento. A todos los austriacos que arrastró Itten a Weimar se les conocía como el grupo de los vieneses, al que Friedl Dicker pertenecía. Muy impregnados del expresionismo y con un concepto nada convencional de creación artística.

Periodo formativo de Dicker, como mujer de la Bauhaus

Durante su periodo formativo, como mujer de la Bauhaus, hizo diseño textil, encuadernación y tipografía. Realizó el diseño del vestuario y la escenografía de «El mercader de Venecia» y cuatro variantes de un plano arquitectónico con Franz Singer, perteneciente como ella al grupo vienés. El citado proyecto es la imagen que os ofrezco junto al párrafo.

En la fotografía que se ve a continuación os muestro el vestuario diseñado por Dicker para la obra de Shakespeare.

Vestuario de «El mercader de Venecia»

Una vez graduada en 1923, esta mujer de la Bauhaus, se traslada a Berlín donde seguirá trabajando con su compañero Franz Singer y colaborando en las actividades teatrales.

Realizaron varios encargos de escenografía y vestuario ya fuera de la Bauhaus, pero siempre con los fundamentos tanto sociales como artísticos del proyecto artístico que les unía.

Proyectos arquitectónicos de Dicker, como mujer Bauhaus

En 1924 se muda a Viena para formar un estudio de arquitectura con su compañera de carrera Ammy Wotitz-Moller. Un año más tarde fundó un estudio con Martha Doberl al que se sumaría en 1926 Franz Singer. Dicho estudio se conoció como Singer-Dicker y estuvo trabajando hasta 1933.

Club de tenis de Viena

Club de tenis de Viena, estudio Singer-Dicker

Además del club de tenis de Viena, Dicker y su compañero Singer diseñaron la ampliación de la vivienda de la familia Reisner en 1929, realizada sobre la cubierta del edificio.

Pabellón de invitados de la Condesa Heriot

Pabellón de invitados de la Condesa Heriot por Singer-Dicker

De especial interés fue la realización del Pabellón de invitados de la Condesa Heriot. Tanto desde el punto de vista formal como tecnológicamente hablando. La utilización de cristales curvos, que únicamente producía Alemania, en la construcción de un ascensor transparente circular y central como eje de su diseño.

Pintura de Frield Dicker

Lamentablemente, solo quedan imágenes del proyecto, ya que la guerra lo dejó destruido. Solo quedan las fotografías del proyecto ya realizado para la Condesa Heriot que os ofrezco. La anterior imagen es demostrativa del pabellón, haciéndose los últimos retoques para finalizar su construcción.

Guardería «Montessori», el concepto Bauhaus de la mujer educadora

En 1930 diseña la Guardería municipal «Montessori», además de todo su mobiliario interior. Fue un jardín de infancia único, en el que ideó juguetes para estimular el desarrollo intelectual de la infancia. Montó todo el entorno interior pensado únicamente en función de las necesidades infantiles. Camas, sillas y mesas plegables y concretamente un mobiliario de lo más dual, completaba todo su proyecto. Dicha guardería marcaría un punto de inflexión en el concepto mismo de la docencia a edades tempranas.

educadora al estilo de la Bauhaus

Pintura de Frield Dicker

Tanto impacto tuvo su idea de proyecto dentro de la docencia que en 1931 fue solicitada en Viena para dar un curso de arte a los maestros de guardería. Su proyecto promovía el desarrollo interior del niño y su relación práctica con el arte, fundamentos aprendidos como mujer de la Bauhaus. El acercamiento superficial al objeto, a su forma externa o visible, no era suficiente ni lo que se pretendía. Había que indagar en el mismo sujeto para empatizar con él, en pleno conocimiento de sus necesidades reales. En definitiva, vincular el rico mundo infantil con el arte desde el punto de vista práctico y del todo efectivo.

Los años de Terezín

Dibujo de niño de Terezín

Fue arrestada en 1934 por haber pertenecido en 1931 al movimiento KPö, de actividades comunistas. Tras su liberación se muda a Praga donde abre otro estudio con la arquitecta Karola Bloch, también desplazada. En esta etapa diseña mobiliario, accesorios, tapicerías y dedica mucho más tiempo a la fotografía.

Dibujo infantil de un niño del campo de concentración de Terezín.

Posteriormente, junto con su marido en 1938, se mudan a Hronov al noreste de Praga donde continúa con el diseño textil.

Testimonio infantil del holocausto

Pero en 1942 fue deportada voluntariamente por judía, para seguir a su marido. Sus últimos años los pasó en Terezín, población Checa conocida por su campo de concentración.

Dibujo de niño de Terezín.

En Terezín dedicó todo su esfuerzo en dar clases clandestinas a la población infantil del campo, transmitiéndoles todo aquello que había aprendido. A la vista de los dibujos que sus alumnos realizaron, el aprendizaje fue muy efectivo. La necesidad espiritual de esa población infantil recluida, se vio fortalecida con la expresión plástica.

Dibujo de niño de Terezín.

Antes de ser deportada en 1944 a Auschwitz, entregó dos maletas con más de 5.000 dibujos de los niños de Terezín, a una persona de confianza. Finalmente el 9 de Octubre de 1944 fue asesinada en el campo de concentración alemán, donde tantas atrocidades se cometieron.

Dibujo de uno de los niños del campo de Terezín.

Hoy en día todos esos dibujos infantiles se pueden ver en el «Museo Judío de Praga». La eficacia de sus enseñanzas se ve en cómo los niños relataron ese horror. Es realmente palpable en las manifestaciones artísticas de esa infancia tan marcada, cómo la supieron proyectar en sus dibujos y cómo ha llegado a nuestros días.

Fueron muchas otras mujeres en la Bauhaus

Muchas otras mujeres de la Bauhaus compusieron éste movimiento, como Otti Berger o Katt Both, creando una semilla de modernidad. Lucharon por el feminismo y por la conciencia de superación e igualdad.

La historia ha sido injusta y olvidadiza con su aportación. La narrativa de los logros del nuevo lenguaje plástico, ha concedido únicamente importancia al proyecto masculino. En definitiva, olvidando la imponente capacidad artística de las mujeres que también lo hicieron posible.